sábado, 20 de abril de 2013

14. El viaje




Quizás no estén aún listos para irse. Aún les falta entrenarse, practicar con la espada, recoger alimentos, conocerse… pero todos quieren empezar el viaje hacia otro lugar, un lugar sin perseguidores o clanes rivales. ¿Existe? No están seguros. No lo saben. Sólo han estado en su tierra natal y nunca han visitado otro lugar. No saben si existen los monstruos de las leyendas o dónde acaba el Mundo. Da igual, ellos quieren irse.
Carlos se acercó a Melanie.
-hermana, ¿a dónde iremos?
La chica lo miró y sonrió. Habían trascurrido apenas unas semanas desde que los bárbaros vivían con ellos y su hermanito ya se comportaba como uno de ellos: no le importaba tanto si iba todo sucio, comía mucho más y había aprendido a luchar.
-iremos a un lugar donde las hadas cantan, los lobos corren libres y sin peligro y podremos vivir entre los árboles. Hay cascadas por todas partes, setas de muchos colores y pequeños habitantes, muy pequeños…
-¿quieres decir los gnomos?-intervino Lance, que escuchaba divertido lo que la muchacha explicaba.
-¡exacto! Hay gnomos y elfos, muchos animales… ¡e incluso brujas!
Carlos se puso rojo y en seguida atacó a su hermana.
-¡ya no tengo cinco años! No me creo nada de lo que dices, ¡nada!
Melanie, desde el suelo, se puso a reír.
-entendido…pero aún tengo que acabar de preparar unas bolsas con carne ahumada, así que si me hicieras el favor de levantarte de encima mío…
-me levanto si me dices realmente dónde iremos. Nadie lo sabe, las únicas que lo habéis hablado sois Lia y tú. ¿Es un secreto tan importante?
De un empujón, Melanie, dejó a su hermano tendido en su lugar.
-no es secreto, Carlos. Os lo comunicaremos a todos hoy, antes del anochecer; así mañana partiremos.
-yo también tengo curiosidad. –volvió a intervenir Lance. El chico estaba afilando algunas espadas, con Snow tumbado a sus pies. ¿Serían los lobos capaces de abandonar su territorio?
-siempre eres un curioso. Eso te puede traer problemas, no siempre es bueno-le recriminó Melanie. No hacía falta recordar que la curiosidad hizo que se conocieran, pero que también hizo que Lance fuera herido.
-yo no creo que sea malo. Ayúdame a comprender por qué es malo.
-bueno…imagina que estás escapando de un grupo de personas, y te das cuenta que una de ellas lleva siempre consigo una bolsa, que no suelta nunca. Una noche, este sujeto del cual te estoy hablando, se queda dormido y deja la bolsa a su lado. Tú, que te mueres de curiosidad, te acercas para…
-yo a eso no lo llamo curiosidad, lo llamo estupidez.
-¿Tenías que interrumpirme?-molesta por ver que Lance tenía razón, Melanie se levantó y volvió a su trabajo. Carlos se fue a ayudar a Kim a recolectar raíces y May empezó a cantar.

 

En el castillo.


El príncipe se había ocupado de que asignaran a Martin una habitación alejada de la suya. Le iba a ayudar, sí, pero eso no significaba que sintiera simpatía por él. Si un hombre no podía controlar a una mujer, encima de unos diecisiete años, no podía merecerse su aprecio y mucho menos llegaría nunca a  ser alguien. Ni siquiera los zoquetes de los guardias, los soldados  y los caballeros que se habían ofrecido a ayudarle eran realmente hombres. ¡Un hombre dominaría a una mujer! Ellos siquiera habían sido capaces de encontrar a cuatro personas: el primo del imbécil de Martin, la chica y sus dos hermanos. ¿Habría alguien más con ellos? Se suponía que los soldados reales estaban capacitados para luchar contra grandes ejércitos si uno de sus aliados lo pidiera. Pero ante el capricho de un soltero, porque no era más que un capricho, son capaces de matar a un lobo y acabar ellos mismos muertos. ¿Estaba su padre al corriente de eso? Seguro que no. Su padre era un inútil incompetente, un mal rey. Él sería mucho mejor: directamente prohibiría que las mujeres tomaran decisiones o salieran de casa, los hombres servirían todos a su amo y nadie se quejaría. Y si lo hiciera, sería peor para quien se atreviese.
-mi alteza ¿le gustaría tomarse una copa de vino junto a mí y a estas lindas damas?
Anthony miró disgustado a Martin.
-no soy un borracho ni un cochino, cómo tú. Ya te avisé que no quería que volvieras a invitar a ninguna dama sin mi permiso antes. Que se vayan. ¡Ahora!
Martin soltó unas carcajadas y el príncipe se apartó por el hedor.
-amigas mías, mi amigo no aprecia vuestra compañía. Me temo que no volveremos a vernos en un tiempo…
-¡Váyanse!       
Cuando las damas se hubieron ido, Anthony le pegó un puñetazo a Martin.
-no hago esto por ti. Lo hago por mí. Me divierte ver sufrir, así que no lo dudes: no eres nadie a quien aprecie y también disfrutaría viéndote sufrir. No hagas nada de lo que puedas arrepentirte. Y, sobretodo, no hagas que me arrepienta yo de ayudarte a pesar de no querer. ¿Entendido?


La cueva

May, de pie sobre la piedra al lado del bosque y con todos los demás escuchándola, parecía mucho mayor de lo que era.
-ya sabéis que mañana partirnos. Todos tenemos ganas. ¿Es así?
-¡sí!-respondieron todos a coro. Melanie observaba sorprendida como su amiga era capaz de hablar de esa manera delante de sus compañeros. ¡Qué fuerza! Ojalá ella también consiguiera ser tan convincente.
-Melanie y yo lo hemos estado discutiendo. No sabemos lo que hay más allá del pueblo, y de dónde hemos venido nosotros no podemos volver. Así que nos queda sólo una opción: cruzar el río. Tras el río están las montañas. No buscamos un lugar ya habitado, si no uno para habitar. No queremos encontrar más problemas y esperamos que nuestros hijos e hijas, si llegamos a tener, crezcan en un ambiente sano y pacífico. Quien no quiera seguirnos, es libre de elegir. Con Melanie y conmigo a las montañas o por su camino.
Todos se quedan en silencio. ¿Significan las montañas la salvación? Y si en lugar de eso es una condena… ¿se lo perdonarían?
-los que vengan con nosotras, que levanten la mano, por favor. Los que no, mañana nos separaremos.
El primero en levantar la mano fue Kim. Seguidamente, Lance, Alice, Martina, Carlos y, poco a poco, todos los bárbaros. Todos irían.
                                                                                                           


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